‘Kinky Boots’, milagros de la reconversión industrial

Comienza otra semana en la que van a llegar nuevos musicales a la cartelera madrileña. Kinky Boots posiblemente sea el más original de esta hornada y el más desenfadado. Con él se estrena el Espacio Delicias, detrás del Museo del Ferrocarril, un complejo de carpas capaz para 1.800 espectadores en total. Solo la que acoge este musical tiene un aforo de mil espectadores.

La producción que se presenta en Madrid es la misma que se estrenó en Buenos Aires hace dos años y que la pandemia obligó a clausurar. Ahora se habla de que podría reponerse. Para seleccionar a los artistas españoles y dirigir el montaje, se vino Ricky Pashkus. Debuta en la dirección de escena española avalado por decenas de montajes en teatro y televisión de Argentina. Allí está considerado como el mejor especialistas en musicales y grandes espectáculos.

Desconocedor del talento hispano, pidió que todos los aspirantes a un papel, aunque fueran famosos para nosotros, se sometieran a las pruebas de selección. De ellas salieron Daniel Diges y Angy Fernández, suficientemente conocidos por el público. Diges ha protagonizado en este tiempo de pandemia, el único musical nuevo Pero ¿quién mató a Sherlock Holmes? Seguramente sorprenderá más el auténtico protagonista de esta historia, Tiago Barbosa, que da vida a Lola, un personaje extraordinario que lo mismo tiene que enfundarse unos guantes de boxeo que subirse a unas botas con vertiginosa plataforma. Lola es drag Queen y tiene su grupo de amigas que le secundan en sus aventuras. Barbosa es original de Brasil donde apareció en 2012 en un programa televisivo de nuevos talentos. Posteriormente se incorporó como Simba a la producción brasileña de El rey león. También ha protagonizado Sister act y Cinderella. Este personaje le exige un completo despliegue de registros y le proporciona una de las grandes canciones: Hold me in your heart, momento estelar de la obra.

Kinky Boots es una película de 2005 dirigida por Julian Jarrold que entre nosotros no tuvo demasiado éxito. El actor y dramaturgo Harvey Fierstein y la cantante Cyndi Lauper fueron los encargados de hacer la versión teatral, estrenada en 2013 en Broadway. Al año siguiente logró seis premios Tony, entre ellos el de mejor musical. Billy Porter ganó el de mejor actor por su trabajo como Lola.

Estamos ante una historia aparentemente desenfadada pero que, tras el humor y las lentejuelas, habla de integración, de discriminación, de aceptación. El punto de partida no puede ser más anodino: la fábrica de calzado Price e hijo se encuentra en bancarrota. Sus zapatos ya no se venden. El joven hijo se encuentra ante el dilema de reconvertirse o cerrar. Y opta por la primera solución con una medida aparentemente descabellada: fabricar botas y calzados para drag Queens. A partir de ese momento comienza el disparate y una carrera vertiginosa para buscar clientes. La aparición de Lola se convierte en ayuda decisiva. Hasta planean desfilar con sus deslumbrantes y originales diseños en las mejores pasarelas del mundo. Y hay un final feliz.

El multicolor mundo de las drags lo aportan siete extraordinarios artistas que deben ser capaces de actuar y bailar sobre las delirantes botas de la reconvertida fábrica. Aunque los protagonistas son Lola (Tiago Barbosa), Daniel Diges como el hijo y Angy Fernández como su ayudante y secreta enamorada, cada vez que los drags entran en escena se apoderan del respetable público.

¿Quién se atreverá a calzarse estas enloquecidas botas?